MI LITERATURA, MIS COSAS


 


EL POR QUÉ DE MI ESCRITURA



El accidente de montaña que sufrí años atrás y que me obligó al asueto, supuso para mí un antes y un después en la forma de ver la vida, tal vez un punto de partida, puesto que desde entonces, esa afición para mí que era la lectura se convirtió sin saber por qué ni cómo en un paso adelante o más bien en un paso al otro lado, al lado del escritor, al lado del creador de mundos que de alguna manera todos llevamos dentro. Así, de repente, me vi frente a un ordenador llenando página tras página de lo que llegó a convertirse en mi primera novela LA DUEÑA DEL PARAISO la cual tuvo y sigue teniendo mejor crítica que ventas, como suele corresponde a un autor novel y de escasa producción como es mi caso, siendo no obstante, muy bien acogida y valorada. Nunca antes había juntado más allá de un par de folios y la verdad es que me siento satisfecho viéndola desde la perspectiva del tiempo como un acto de rebeldía, un capricho de juventud que tenía necesidad de satisfacer. Después de aquello renegué de las letras durante años, más por obligación que por falta de devoción. Sin embargo, ahora, en medio de otras circunstancias, he querido reconciliarme con la literatura, ya que ésta debe de ser como el hábito que cree haber dejado definitivamente el fumador, siempre le tienta y al final acaba recayendo. Creo que quien lleva las letras en la sangre no la abandona hasta que muere.




EL JUEGO DE LAS LLAVES


Se trata de otra novela que, ya terminada, está en proceso de edición. Os mantendré informado mediante las entradas de este blog o en mi muro de facebook  de las novedades al respecto.



El encuentro fortuito entre dos antiguos vecinos, Malena y Álvaro, cuyas vidas han tomado caminos muy distintos, hace que esos sentimientos de juventud que parecían aletargados, despierten de repente sin hacerse partícipes mutuamente de aquello por los que sus corazones latían y que siempre habían callado. La casualidad, unida al choque emocional que ha supuesto el encuentro, que no es sino una exhumación de nostalgias y pasiones, les lleva a rescatar de la memoria un inocente juego de pistas y premios que de niños practicaban. Lo que parecía un nuevo acercamiento entre ellos, ya cuarentones, no será sino un ir y venir de pasiones y fiestas de máscaras jugando de nuevo sin pretenderlo “a las llaves”. La fogosidad de una Malena apasionada y las nuevas circunstancias personales y profesionales de un misógino y apocado Álvaro, alternan entre distintos personajes y situaciones que hacen que se descubran algunas de las parcelas más sórdidas de la soledad y el ansia humana.
 Escrita a varias voces, la novela “El juego de las llaves”, no es sino un retrato de esta sociedad actual, hipócrita y falaz que produce personajes poderosos algunos y sumisos otros, que nos conmina a cometer los actos más deleznables y a la vez más dulces, a sabiendas de nuestro error perpetuo, descorriendo esa cortina de hipocresía que trata de suavizar las formas angulosas e hirientes de las relaciones entre las personas que se aman y se odian a partes iguales.
Porque siempre es posible librarse de la culpa y nunca es tarde para los sueños más dulces.




JOTO O EL ARTE DE LA DISTANCIA

Novela en preparación como homenaje a lo detestable, al antihéroe que todos llevamos dentro.
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BREVE CURRÍCULO LITERARIO



  • 1 premio de relatos DFA Aragón año 1999
  • ACCÉSIT DE RELATO CORTO Certamen de San José 2002
  • 2 premio XX Certamen literario Picarral, Zaragoza  año 2004
  • Mención XXVI, Certamen literario Picarral,  Zaragoza  2010
  • Primer premio V certamen “Relatos cortos para el 8 de marzo”. Huesca 2013
  • Premio “Palabras contadas” 2013



  • Coordinador  de la tertulia literaria en  el colegio Hilarión Gimeno de Zaragoza Curso 2010-2011
  • Miembro de jurado concurso Cuentos de Navidad Asociación de vecinos Rey Fernando de Zaragoza, años 2004, 2005, 2006 y 2010
  • Presidente del Jurado del Concurso de Relatos Ayuntamiento de El Burgo de Ebro, Zaragoza, años 2011, 2012 Y 2013
  • Miembro de jurado en certamen literario Picarral 2012
  • Colaborador Asociación literaria Rey Fernando de Zaragoza.
  • Colaborador de la Asociación de Escritores de Aragón.
  • Charlas en “Ciclo de autores aragoneses en prisiones”  (Daroca y Zuera) Columnista en “Crónica de la margen Izquierda” (El Periódico de Aragón) año 2005
  • Colaboraciones en Heraldo de Aragón (2012 y 2013) y Revista La oca loca (Revista de penitenciarías)
  • Articulista en El librepensador
  • Blog escritorporaccidente.blogspot.com
  • Colaborador con la Asociación Aragonesa de Escritores en los ciclos  “Relatos de la Campana”, “Sé más breve”, “Interferencias” revista literaria IMAN  y otros.
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¿Que es la escritura?

 

 

Se suele pensar que escribir es contar lo que ya se sabe. Sin embargo, quienes más dominan la práctica y el tema (escritores experimentados e investigadores del proceso de composición) dicen que escribir, más bien, es sentarse a descubrir algo que se desconoce. Por eso, lejos de identificar la escritura con la transcripción de un contenido ya virtualmente terminado en nuestra cabeza, se le identifica con el camino que recorremos para elaborar un tema crear un escenario, una voz, un diseño de estrategias para dar con el estilo que mejor se adecúa a aquello que deseamos construir . Todo en el mismo momento de redactar, y no antes: cuando comenzamos escribir, definimos del todo lo que queremos decir, entonces encontramos el contenido como si hubiese una voz oculta que nos dictase aquello que queremos transmitir para después trabajar esas ideas y convertirlas en mensajes más claros, originales y logrados.

Desde hace décadas, los manuales sobre redacción inciden en este poder revelador de la escritura, en cómo escribir sobre un asunto permite entender más sobre él. Pero como nada hay más ajustado y bello que las palabras de los que saben de esto para explicar las cosas:


Flannery O'Connor (1925-1964), escritora estadounidense: "Todo lo que escribo no obedece a un plan, y debo escribirlo para descubrir lo que estoy haciendo. No sé bien lo que pienso hasta que no lo tengo escrito delante de mis ojos".


Robert Cecil Day-Lewis (1904-1972), poeta irlandés: "No escribo para ser entendido, escribo para comprender".


Don De Lillo (n. 1936), novelista estadounidense: "Escribir es una forma concentrada de pensar. A través del lenguaje se pueden llegar a ideas a las que de otra manera no hubiéramos tenido acceso".


Gustave Flaubert (1821-1880), escritor francés: "Solo puedo pensar con una pluma en la mano".


Clarice Lispector (1920-1977), escritora brasileña: "A veces tengo la impresión de que escribo por simple curiosidad intensa. Es que, al escribir, me entrego a las sorpresas más inesperadas. Es a la hora de escribir que muchas veces me vuelvo consciente de cosas, de las cuales, siendo inconsciente, antes no sabía que sabía".


Adolfo Bioy Casares (1914-1999): "Escribir es un intento de pensar con precisión".

Truman Capote, en su célebre prólogo de Música para camaleones, dijo que un día comenzó a escribir sin saber que se había encadenado de por vida a un noble pero implacable amo: «Al principio fue muy divertido. Dejó de serlo cuando averigüé la diferencia entre escribir bien y escribir mal; y luego hice otro descubrimiento más alarmante todavía: "la diferencia entre escribir bien y el arte verdadero; es sutil pero brutal".


Hay escritores que hablan de otras funciones de escribir. Más relacionadas con lo anímico, como protegernos de los golpes de la vida, desahogarnos, cobijarnos. Hay tanta literatura sobre literatura y palabras sobre las propias palabras que nos llevan a esos lugares apenas sospechabamos que pudiesen existir.

 

 

La literatura es para mi un modo particular de ver la realidad de cada uno, un cristal por el que mirar para observar el mundo de un color diferennte. Se trata quizá de la puesta en escena de deseos inconfesables camuflados de ficción para defendernos de lo que no nos gusta o para alcanzar de otro modo lo que sí nos gusta. La literatura sirve también para cambiar esas cosas que en la realidad no somos capaces y de morir un poco en cada palabra, pero a la vez resurgir renovados en cada escrito que logramos concluir deseando morir de nuevo al empezar el siguiente y así vez tras vez. En un círculo sin final, en una rueda de locos en la que se persigue de continuo una perfeccion que se nos escapa a cada golpe de tecla.

 








¿POR QUÉ ESCRIBIMOS?


Dicen que el escribir es un arte y que el arte es una manifestación mediante la cual el artista se comunica con el mundo. Para mí ese arte es la escritura, y, a parte de lo dicho, ésta es un arma, una válvula de escape a través de la cual se pueden liberar algunos de los fantasmas que todos llevamos dentro. Se trata de una catarsis que te abre al exterior, a los demás, una forma de decir algo y de comunicar al mundo todo o algo a través de un reto personal y enriquecedor que ha de ser juzgado y valorado por ese tribunal tan variopinto y exigente que es el lector.
El escritor sueña, vivie como en otro mundo, ni mejor ni peor, tan sólo diferente al que los demás conocen y fruto de su generosidad trata de hacer partícipes a todos de esa visión única y maravillosa que sus ojos particulares le otorgan de esa otra realidad que únicamte el artista es capaz de ver y no el resto de los mortales.