ALGUNOS DE MIS AUTORES


EUGENIA RICO

 
En recientes fechas, dando una vuelta por la biblioteca Cubit de Zaragoza, cayó en mis manos un librito pequeño y tierno (aunque de tapas duras), cuyo título no me decía gran cosa. Se trataba de “Los amantes tristes” de Eugenia Rico, una autora a quien había oído nombrar y a quien apenas había prestado atención. A juzgar por su formato y sinopsis, la novela parecía una historia más de amantes y renuncias. Comencé a ojearla y cual fue mi sorpresa cuando descubrí entre sus palabras a alguien que sabía lo que decía y cómo decirlo. Por supuesto leí la obra y, pese a su brevedad aprecié en su interior una intensidad desconocida, una música en todas las palabras y una historia redonda llena de matices inscrita en un triángulo amoroso que nace y se deshace.
Seguí investigando a la autora y me ha sorprendido su oficio, su frescura y espontaneidad y ese buen hacer que todos los escritores andamos buscando.
En “Los amantes tristes” la autora se ejercita en el sórdido mundo de la locura, la soledad y la incomprensión y juega con sentimientos poderosos, manejando términos y cuestiones que, quienes nos hallamos en el supuesto lado de la sensatez se nos escapan de las manos. Lectura recomendada como ejercicio de estilo, brevedad contundente, creación literaria y conceptos de la vida que no deberían dejarnos indiferentes. Nos deja con ganas de más.
He podido leer también de ella “En el país de las vacas sin ojos” interesente libro de viajes en donde parece que en cada página puedes respirar el aroma de la India, llevándonos de la mano por un país lleno de sensaciones y contradicciones descubriendo gentes difusas aunque llenas de matices y siempre con la mujer como telón de fondo, como explicación a todo. Excelente estilo. Otro libro que merece la pena leer.
Todos hablan bien de su último trabajo “El fin de la raza blanca” como una colección de cuentos en los que no sobra ni falta nada. Me pongo como tarea leerlo en cuanto tenga ocasión. Si alguien lo ha hecho ya puede dejar su opinión.
A veces la casualidad te otorga agradables sorpresas.                                 Luis Martinez Pastor
 

Publica su primer cuento a los once años y a los veinte funda la Revista "Multiversidad" para animar la vida cultural de la Universidad, donde acuña el "Movimiento de la Poesía Atlántica". Estudia Derecho y Relaciones Internacionales y se especializa en Derechos Humanos, pero lo abandona todo por la Literatura.
La
irrupción de su primera novela "Los amantes tristes", con la que inicia la Trilogía "Eros y Kafka", le granjea el apoyo unánime de la crítica. Es escogida como una de las mejores novelas del año por la revista "Leer", "El Cultural" de El Mundo y el Periódico de Catalunya. A partir de "La muerte blanca" se la considera, en palabras del crítico Ángel Basanta, la creadora en España de un nuevo género de novela. Otros la confirman como creadora de la llamada "novela interactiva o participada". "La muerte blanca" gana el Premio Azorín 2002 y es consagrada como una de las mejores novelas del año por los críticos de "El Cultural" de El Mundo.
Con "La edad secreta" (Premio Primavera 2004, Finalista) finaliza su trilogía sobre las pasiones: "Los amantes tristes", o la amistad; "La muerte blanca", o el amor fraterno y "La edad secreta", o el amor carnal.
En 2005 publica un ensayo sobre la India titulado "En el país de las vacas sin ojos", con el que gana el Premio Espiritualidad.
"El otoño alemán" es Premio Ateneo de Sevilla de Novela en el 2006 y la primera novela de su ciclo sobre Los Cuatro Elementos. "El otoño alemán", que Luis Landero defiende como "una novela espléndida, genial", es Agua. Los críticos de Babelia y El Cultural la definen como una de las novelistas fundamentales de su generación.
Eugenia colabora en la Revista de Occidente, en El País y en El Mundo. Uno de sus artículos ganó el Premio UNICEF al mejor articulo del año y el conjunto de su obra recibió la Beca Valle-Inclán de la Real Academia de España en Roma.
Es una de las autoras seleccionadas en la Antología de Poetas del siglo XX "Mujeres de carne y verso".
Entre sus obras colectivas destacan "Muelles de Madrid", con otros autores como Jesús Ferrero, Luis Mateo Diez, Manuel Rico y José María Merino; " Suiza y la Migración", con Ana María Matute, Fernando Marías y Vicente Molina Foix entre otros, o " La paz y la palabra", junto a José Saramago y Ernesto Sabato.
Su última novela es "Aunque seamos malditas", la segunda de la Tetralogía (Fuego) y considerada "una fiesta del lenguaje" para el gran escritor José María Merino. Fernando Marías, por su parte, la consagró como "la mejor novela escrita por un autor español en castellano en el siglo XXI".

Extraído de su blog 
 http://eugeniarico.blogspot.com.es/





Nota de lectura opinada 

 “EL EXTRANJERO" de Albert Camus



“El extranjero” es una obra atípica que, sin grandes recursos literarios aparentes y con un lenguaje tan sincero que resulta transparente, en la que se retrata con simpleza extraordinaria el alma vacía del protagonista Meruasult. En toda la novela sorprende el proceder de Meursault, no solo al lector sino a todos los demás personajes: al director y al conserje de la residencia que no manifieste signos de tristeza y que no quiera ver el cuerpo de su madre, a su jefe cuando le ofrece trasladarlo a Paris y no se alegra, a María el hecho de que al día siguiente al entierro de su madre vaya a bañarse y la invite al cine, la laxitud con la que admite la defensa de su abogado, que expulse al capellán de la prisión y que le prohíba que rece por él… Todas estas actitudes que denotan indiferencia, insensibilidad, desamor, vacío interior o ausencia de pundonor o vergüenza personal.

            El principal hecho que condiciona a Meruasult, es que sus necesidades corporales y sus impresiones alteran sus sentimientos que, por otra parte, parecen ser inexistentes. El día que enterraron a su madre estaba cansado y tenía sueño. Nada más. Para él aquello no supuso sino un trámite más en su vida, y por añadidura, un par de días extra de vacación que aprovechó para ir a la playa e invitar a María al cine. Preguntado por ésta si se quería casar con ella le respondió que sí, sin saber la razón de tal decisión, aunque también hubiese respondido de la misma forma ante la misma pregunta formulada por otra mujer.

            Meursault es el fin reflejo del aburrimiento, la desidia, el absurdo. Todo su proceder es casi inhumano. Parece aceptar la vida como una sucesión de hechos banales a los que asiste como mero espectador y se niega a intervenir. La cotidianidad lo va socavando en su humanidad, en su dignidad. Su descreimiento, su falta de arrepentimiento (porque no sabe en realidad si el crimen cometido está bien o mal, sólo que tuvo que hacerlo), la ausencia de valores humamos en él, la carencia absoluta de resortes que le hagan rebelarse, incluso estando su vida en juego, aceptando cada palabra y opinión que vierten sobre él. El fiscal explota al máximo sus características especiales de insolvencia moral para pedir la pena máxima. Más que el crimen, los actos vacíos de su propia vida fue la razón de su condena.

            Novela escrita aparentemente sin grandes pretensiones y cargada de supuesta banalidad encierra, sin embargo, una gran obra debido, precisamente, a su aparente sencillez que denota un gran trabajo de inmersión sicológica que se extiende a la singular personalidad del protagonista, que hace crujir los esquemas morales a los que estamos acostumbrados.




Próximamente JUAN JOSÉ MILLAS

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